Calculadora de inversiones
Proyecta cuánto podría valer tu inversión dentro de 10, 20 o 30 años. Ingresa la inversión inicial, lo que aportas cada mes y el rendimiento anual que esperas, y compara cuánto viene de tu bolsillo y cuánto del crecimiento.
Qué hace esta calculadora
Esta calculadora responde una pregunta concreta: si inviertes cierta cantidad hoy y sigues aportando cada mes, ¿cuánto podrías tener al final del plazo? Para eso aplica un rendimiento anual constante y capitaliza mes a mes. Es una proyección, no una promesa: ninguna inversión con rendimiento real entrega exactamente el mismo porcentaje todos los años.
La utilidad no está en acertar la cifra exacta, sino en ver los órdenes de magnitud y comparar escenarios: cuánto cambia si aportas USD 250 en vez de USD 500, o si te quedas 30 años en lugar de 20.
Cómo usar la calculadora
Ingresa la inversión inicial, la aportación mensual, el rendimiento anual esperado y el plazo. Los resultados aparecen al instante: monto final, total aportado, intereses ganados y el porcentaje del saldo que corresponde al crecimiento. La gráfica dibuja dos líneas, lo aportado y el saldo con crecimiento, y la distancia entre ellas es, literalmente, el trabajo que hizo el rendimiento.
Sobre qué rendimiento usar: conviene ser prudente. Muchas proyecciones de largo plazo para carteras diversificadas de acciones se hacen entre 6 % y 8 % nominal anual, y las carteras con más bonos se proyectan más abajo. Prueba varios valores en lugar de confiar en uno solo.
Cómo se calcula
La calculadora capitaliza mes a mes y suma tu aporte al final de cada mes. Con una tasa anual nominal, la tasa mensual es la tasa anual dividida entre 12; el saldo de cada mes es el saldo anterior multiplicado por (1 + tasa mensual) más tu aporte. Ese detalle importa: como el aporte entra al final del mes, no genera intereses ese mismo mes, y por eso el resultado es algo más conservador que el de una calculadora que los suma al principio.
Ejemplo práctico
Inviertes USD 10,000, aportas USD 500 al mes y supones un rendimiento del 7 % anual durante 25 años. La calculadora muestra un monto final de USD 462,290: USD 160,000 aportados por ti y USD 302,290 de rendimiento. El 65 % del saldo final no lo depositaste tú.
El contraste con los primeros años es revelador: al terminar el año 1 llevas USD 16,000 aportados y apenas USD 919 de rendimiento, con un saldo de USD 16,919. El crecimiento tarda en notarse, y esa es exactamente la parte que hace que mucha gente abandone antes de tiempo.
El plazo, el factor que más pesa
| Plazo | Total aportado | Rendimiento | Monto final |
|---|---|---|---|
| 10 años | USD 70,000 | USD 36,639 | USD 106,639 |
| 20 años | USD 130,000 | USD 170,851 | USD 300,851 |
| 25 años | USD 160,000 | USD 302,290 | USD 462,290 |
| 30 años | USD 190,000 | USD 501,150 | USD 691,150 |
De 25 a 30 años aportas USD 30,000 más y el monto final sube USD 228,860. Los últimos años de una inversión larga son los que más aportan, porque trabajan sobre el saldo más grande.
Qué pasa si el rendimiento es menor
| Rendimiento anual | Rendimiento acumulado | Monto final |
|---|---|---|
| 5 % | USD 172,568 | USD 332,568 |
| 6 % | USD 231,147 | USD 391,147 |
| 7 % | USD 302,290 | USD 462,290 |
| 8 % | USD 388,915 | USD 548,915 |
Un punto porcentual menos de rendimiento durante 25 años cuesta unos USD 71,000 en este ejemplo. Por eso las comisiones importan tanto: una comisión anual del 1 % se siente como restarle un punto entero al rendimiento.
Cuánto cambia la aportación mensual
| Aportación mensual | Total aportado | Monto final |
|---|---|---|
| USD 250 | USD 85,000 | USD 259,772 |
| USD 500 | USD 160,000 | USD 462,290 |
| USD 750 | USD 235,000 | USD 664,808 |
| USD 1,000 | USD 310,000 | USD 867,326 |
Cómo leer la gráfica
La gráfica dibuja dos líneas. La primera, el total aportado, sube en línea recta: es la suma de tus depósitos, que no cambia de ritmo. La segunda, el saldo con el crecimiento, se curva hacia arriba. Al principio las dos casi se tocan; el punto interesante es el año en que se separan de forma visible, porque a partir de ahí el rendimiento acumulado empieza a aportar más que tus depósitos del año.
La rosca de arriba dice lo mismo en un número: qué porcentaje del saldo final es crecimiento. En el ejemplo a 25 años es el 65 %. Si mueves el plazo a 10 años verás que baja mucho, y a 30 años que sube. Esa cifra es un buen resumen de si tu plan depende de tu esfuerzo o del tiempo.
Tres cosas que sí controlas
El rendimiento no lo decides tú. Estas tres sí, y las tres aparecen en la calculadora. La cantidad que aportas cada mes, que es la palanca más directa en horizontes cortos. El plazo, es decir, empezar antes y no interrumpir. Y el costo: las comisiones no salen en la pantalla, pero se comportan exactamente como un rendimiento menor, así que puedes simularlas restándolas de la tasa antes de escribirla.
Hay una cuarta, menos obvia: no vender en el peor momento. Ninguna calculadora puede modelar eso, y sin embargo es lo que separa el resultado proyectado del resultado real de mucha gente.
Sobre la moneda y los redondeos
Las cifras están en dólares estadounidenses (USD) y así las muestra la calculadora, con el formato que se usa en gran parte de América Latina: la coma separa los miles y el punto, los decimales. Puedes escribir tus datos con coma o con punto (4,5 o 4.5): la calculadora entiende las dos formas. Los montos grandes se redondean al dólar entero, así que las columnas de la tabla pueden diferir en un dólar respecto de una suma hecha a mano; el cálculo interno no se redondea.
El resultado no descuenta la inflación, los impuestos ni las comisiones del fondo o del banco. Son tres cosas que sí cambian lo que realmente te queda: si esperas una inflación del 3 % anual, un rendimiento nominal del 7 % equivale a cerca de un 4 % real. Una forma sencilla de verlo en la calculadora es ingresar directamente la tasa real, es decir, el rendimiento menos la inflación esperada.
Preguntas frecuentes
¿Qué rendimiento anual conviene usar en la proyección?
No hay un número correcto. Muchas proyecciones de largo plazo para carteras diversificadas de acciones se hacen entre 6 % y 8 % nominal anual, y las carteras con más bonos, por debajo. Lo más útil es probar varios valores y quedarte con el escenario más conservador para tomar decisiones.
¿Cuánto puedo acumular invirtiendo USD 500 al mes?
Con una inversión inicial de USD 10,000, USD 500 al mes y un rendimiento del 7 % anual, la calculadora proyecta USD 462,290 a los 25 años: USD 160,000 aportados por ti y USD 302,290 de rendimiento.
¿Por qué el crecimiento casi no se nota los primeros años?
Porque el rendimiento se calcula sobre un saldo todavía pequeño. En el ejemplo, al terminar el primer año llevas USD 16,000 aportados y solo USD 919 de rendimiento. La curva se separa de verdad después de la primera década.
¿Las comisiones afectan mucho el resultado?
Mucho. Un punto porcentual menos de rendimiento durante 25 años cuesta alrededor de USD 71,000 en este ejemplo, al pasar de USD 462,290 con 7 % a USD 391,147 con 6 %. Una comisión anual del 1 % actúa justamente así.
¿La calculadora considera la volatilidad del mercado?
No. Aplica el mismo rendimiento todos los meses, mientras que una inversión real sube y baja. El orden en que llegan los años buenos y malos cambia el resultado final, sobre todo si necesitas retirar dinero en un mal momento.
¿Esta calculadora sirve para una inversión en mi país?
La mecánica del cálculo sirve igual, pero las cifras están en dólares estadounidenses y no consideran impuestos locales ni tipo de cambio. Si inviertes en otra moneda, usa un rendimiento acorde a esa moneda y recuerda que la inflación local cambia el poder de compra del resultado.
¿Puedo ver el detalle año por año?
Sí. Debajo de la gráfica hay una tabla con el total aportado, los intereses ganados y el saldo al cierre de cada año, y un botón para descargarla en CSV y abrirla en una hoja de cálculo.
Fuentes
Última actualización: septiembre de 2026 · Cómo calculamos (en inglés)
Resultado orientativo con fines informativos. No es asesoría financiera, fiscal ni legal. Las cifras dependen de los datos que ingreses y de las condiciones reales de tu banco, prestamista o plan.